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miércoles, 14 de marzo de 2012

Fallas.

Fallas, fiesta llena de colores, música, emociones y muchos petardos. Una celebración realizada en honor a San José, el patrón de los carpinteros. En el mes de marzo de cada año la comunidad valenciana despliega ante el mundo un espectáculo de fuego y colores, construyendo grandes muñecos, edificios y quimeras artísticas que luego serán quemados en una gran fogata, entre fuegos artificiales y bailes.
El nombre de Las Fallas proviene directamente de los materiales de desecho que tiraban antiguamente en las carpinterías. Con el tiempo, los valencianos se las ingeniaron para hacer de la quema de los desechos en las carpinterías un verdadero ritual, un gran evento que atrae a viajeros de todo el mundo.
La leyenda cuenta que durante el invierno, para aprovechar mejor la luz, en las casas se utilizaban unos candiles que se sostenían gracias a un artefacto denominado "parots", que era muy parecido a un candelabro de varios brazos de madera. Con la llegada del buen clima –para la víspera de San José– se quemaban estos aparatos en la puerta de las casas. Para lograr una fogata más sorprendente, al parot se le fueron agregando prendas viejas y otros elementos inflamable, tomando finalmente la forma de un espantapájaros.
Así el parot fue adquiriendo más rasgos humanos, llegando a representar a algún personaje popular del barrio: así surgió el "ninot" o muñeco, que comenzaría a aparecer acompañado de otras figuras. Con el paso del tiempo el tono satírico y festivo de Las Fallas se complementó con la delicadeza plástica de los artistas valencianos, que más tarde fueron también conocidos como artistas falleros y son los encargados de aportar el color y la plasticidad a estas fiestas.
Hoy todas las construcciones que se realizan para estas vísperas, están diseñadas especialmente para ser luego quemadas. Las imágenes representan generalmente a personalidades conocidas –llamadas ninots– o composiciones de diversos elementos. Así, los vecinos se organizan en agrupaciones o comisiones falleras y durante esos días los participantes son reconocidos como falleros y falleras.
Hoy Las Fallas atraen cerca de un millón de viajeros anualmente. Sólo en la ciudad de Valencia se plantan 385 monumentos y más de 250 en el resto de la provincia. Es un espectáculo impresionante que nos acerca a la cultura española y su sentir popular.






miércoles, 7 de marzo de 2012

Protestas en "les mascletades".

Aquí tenemos una importante noticia sacada del periodico "El País" acerca de las protestas que se están produciendo en "les Mascletades Valencianes".
"Todo espacio público es un espacio político", resaltaba Begoña Navarro, una estudiante de magisterio de 26 años frente al balcón municipal, "y no queremos que nos censuren de esta manera, sino que nos escuchen". Era una de los centenares de personas que se han vuelto a congregar frente al Ayuntamiento para protestar por los recortes sociales y la corrupción del partido dirigente de la Generalitat, el PP. Alrededor de ellos, en la misma proporción, otro grupo de festeros con motivos falleros han respondido a las protestas con cánticos de apoyo a las falleras y gritos de "Fallas sí, protestas no".
"Fallas sí, protestas no", coreaba un grupo frente al balcón municipal
Las consignas de hoy- sumadas a las habituales que piden la dimisión de la delegada Sánchez de León o las proclamas contra los recortes- iban dirigidas, mayoritariamente, al apoyo de las fiestas y de las protestas. "Fallas sí, cortijo pepero no" o "Democracia y soberanía popular: fallas sí. recortes no". José Miguel Ruiz González se posicionaba junto a estos pero apoyaba la conviviencia: "Yo me siento indignado, pero la libertad de expresión no tiene límites: no se puede decir dónde se puede protestar y dónde no, pero creo que está bien y que podemos llegar a un acuerdo pacífico". A él, según explica, le cuesta estudiar por el precio de las tasas.
Al final, las quejas acabaron sin incidentes
En la acera del Ayuntamiento, momentos antes de que salieran las falleras, una multitud en su apoyo se revolvía en el sitio y respondía con lemas como "¡Que vote la fallera!". "No tienen por qué ponerse aquí", expresaba Paula, una estudiante de un ciclo formativo, "están amargando las fallas y podrían hacerlo en otro lugar".
Con el rutinario paso del coche de la limpieza, ambos grupos quedaron divididos. Más tarde, los esquilmados colectivos se unieron para aplaudir conjuntamente a las falleras. Al final, casi una hora después del estallido pirotécnico, todos han descampado la plaza. Las quejas, en todo momento, se han desarrollado sin incidentes, aparte de alguna aproximación individual o intercambio de palabras entre varios manifestantes.