Mostrando entradas con la etiqueta contaminacion acustica.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta contaminacion acustica.. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de marzo de 2012

Escapar...

En días como hoy, donde solo puedo escuchar coches, teléfonos sonando, gente caminar con prisas, el sonido de mi ordenador mientras tecleo…sentada frente a un escritorio lleno de folios con mensajes vacíos y cegada por la luz de mi flexo, mi mente no puede evitar evadirse y escapar de la realidad por unos minutos…y hacia donde se dirige??

Pues se dirige hacia un lugar que jamás ha sido pisado por el hombre, un lugar virgen, un lugar donde abunda la vida y se respira paz…un lugar donde la naturaleza se presenta en todo su esplendor, desde el árbol más grande jamás visto hasta la más pequeña planta, desde el más fuerte de los leones hasta la mas débil hormiga, desde la más potente catarata hasta unas gotas de lluvia posadas en el pétalo de una flor…

Esta bonita jungla permanece intacta década tras década, siglo tras siglo, observando silenciosamente el ciclo de la vida de cuantas plantas y criaturas alberga, escondiendo sus propios secretos y misterios que la hacen especial.

Cada vez que mi mente viaja a este exótico paraíso, me siento libre, aquí no importa nada de lo que importa en nuestro mundo, no existen los prejuicios, no existe la maldad, no hay guerras, no hay dolor, tampoco hay reglas, ni ideologías ni dictadores, no hay una sociedad que te diga lo que tienes que hacer, no hay culturas discriminadas…no, no hay nada de eso, solo hay belleza.

Las personas nos escondemos tras una máscara, esta mascara esta llena de egoísmo y competitividad y en el peor de los casos llena de ira y maldad. Esta mascara nos la vamos creando poco a poco, mientras vemos que hay que estar preparado para vivir en sociedad, una sociedad que te dice que si para ganar tienes que chafar al de delante, bien hecho esta.

Pero en realidad, las personas somos algo mucho más bello de lo que aparentamos ser, en el fondo solo somos seres que queremos buscar una felicidad basada en el cariño y en el amor compartido con los seres queridos. Todo lo bueno lo tenemos dentro de nosotros, pero muchas veces hay que buscarlo y sacarlo e insistir si no se encuentra…

Por muchas maldades, injusticias y desastres que tenga la tierra, debemos buscar ese exótico lugar que no es más que una representación de lo que somos por naturaleza.

La sociedad de hoy en día debería sacar esa “jungla” que lleva dentro, pues necesita una cura inmediata.

A los árboles también les perjudica el ruido.

Colaboremos para curar nuestro planeta.

Además de afectar a las aves, el ruido también resulta perjudicial para las plantas, según asegura un estudio difundido en el último número de la revistaProceedings of the Royal Society Biology. Aves como los arrendajos azules, que entierran semillas en la tierra, se alejan cada vez más de las zonas urbanas, por lo que el número de árboles puede reducirse en esos lugares. Simultáneamente, otros animales como los ratones ingieren las semillas que no sobreviven a su aparato digestivo, indicaron científicos del Centro Nacional de Síntesis Evolutiva de Carolina del Norte (EE UU) .

Analizando el impacto del ruido sobre la flora y la fauna en el estado de Nuevo México, un área con cobertura boscosa pero también con pozos de explotación de gas natural, los investigadores llegaron a la conclusión de que en zonas con ruido había más actividad entre los colibríes de barba negra (Archilochus Alexandri), que preferían libar en lugares ruidosos debido a que otras aves como los arrendajos azules, que atacan sus nidos, los evitan.

En una segunda parte del estudio, los expertos dispersaron semillas de pino en áreas con contaminación acústica y otras sin ese problema, y colocaron en ambas cámaras para filmar los animales que las buscan. De esa forma descubrieron que ni los arrendajos azules ni las urracas azules se acercaban donde había demasiado ruido. El número de semillas germinadas resultó menor en áreas donde abunda la contaminación acústica, un problema que podría estar sucediendo desde hace años y que afecta no solo a las plantas sino a cientos de especies que dependen de los árboles para sobrevivir, según advierten los autores.